EVANGELIO DE HOY DOMINGO 29 DE NOVIEMBRE - Lecturas del Domingo 1º de Adviento - Ciclo B

Domingo, 29 de noviembre de 2020

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías (63,16b-17.19b;64,2b-7):

Tú, Señor, eres nuestro padre, tu nombre de siempre es «Nuestro redentor». Señor, ¿por qué nos extravías de tus caminos y endureces nuestro corazón para que no te tema? Vuélvete, por amor a tus siervos y a las tribus de tu heredad. ¡Ojalá rasgases el cielo y bajases, derritiendo los montes con tu presencia! Bajaste y los montes se derritieron con tu presencia, jamás oído oyó ni ojo vio un Dios, fuera de ti, que hiciera tanto por el que espera en él. Sales al encuentro del que practica la justicia y se acuerda de tus caminos. Estabas airado, y nosotros fracasamos; aparta nuestras culpas, y seremos salvos. Todos éramos impuros, nuestra justicia era un paño manchado; todos nos marchitábamos como follaje, nuestras culpas nos arrebataban como el viento. Nadie invocaba tu nombre ni se esforzaba por aferrarse a ti; pues nos ocultabas tu rostro y nos entregabas en poder de nuestra culpa. Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre, nosotros la arcilla y tú el alfarero: somos todos obra de tu mano.

Palabra de Dios

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Salmo
Sal 79,2ac.3b.15-16.18-19
 
R/. Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve
 
Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece.
Despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.
 
Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa. R/.
 
Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti;
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R/.

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Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (1,3-9):

La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean con vosotros. En mi acción de gracias a Dios os tengo siempre presentes, por la gracia que Dios os ha dado en Cristo Jesús. Pues por él habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo. De hecho, no carecéis de ningún don, vosotros que aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él os mantendrá firmes hasta el final, para que no tengan de qué acusaros en el día de Jesucristo, Señor nuestro. Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo, Señor nuestro. ¡Y él es fiel!

Palabra de Dios

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Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (13,33-37):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!»

Palabra del Señor

EVANGELIO DE HOY DOMINGO 22 DE NOVIEMBRE - Lecturas del Domingo 34º del Tiempo Ordinario - Ciclo A

Domingo, 22 de noviembre de 2020

Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (34,11-12.15-17):

Así dice el Señor Dios: «Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas, siguiendo su rastro. Como sigue el pastor el rastro de su rebaño, cuando las ovejas se le dispersan, así seguiré yo el rastro de mis ovejas y las libraré, sacándolas de todos los lugares por donde se desperdigaron un día de oscuridad y nubarrones. Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear –oráculo del Señor Dios–. Buscaré las ovejas perdidas, recogeré a las descarriadas; vendaré a las heridas; curaré a las enfermas: a las gordas y fuertes las guardaré y las apacentaré como es debido. Y a vosotras, mis ovejas, así dice el Señor: Voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabrio.»

Palabra de Dios

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Salmo
Sal 22,1-2a.2b-3.5.6
 
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta
 
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar. R/.
 
Me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre. R/.
 
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.
 
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

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Segunda lectura

Lectura de la primera carta de san Pablo a los Corintios (15,20-26.28):

Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza. Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Y, cuando todo esté sometido, entonces también el Hijo se someterá a Dios, al que se lo había sometido todo. Y así Dios lo será todo para todos.

Palabra de Dios

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Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (25,31-46) 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas, de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: "Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme." Entonces los justos le contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?" Y el rey les dirá: "Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis." Y entonces dirá a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis. Entonces también éstos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistirnos?" Y él replicará: "Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo." Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.»

Palabra del Señor


ORACIÓN PARA DORMIR CON TRAQUILIDAD

Antes de cerrar los ojos, los labios y el corazón, al final de la jornada, ¡buenas noches!, Padre Dios.

Señor, confío en ti siempre, como eres mi Buen Pastor sé que nada me faltará.

En esta noche sé que tú estarás conmigo, toma mi mente y dale tranquilidad, que nunca dude que tu presencia es suficiente para mantenernos en paz.

Te ruego Señor que tu serenidad me envuelva en esta noche, que mi casa sea protegida por tus ángeles, que con tu poder alejes todo mal de mi alrededor, todo peligro que sea visible o escondido sea desvanecido, en tu nombre Jesús.

Te pido Señor que des aliento a mi espíritu, des vigor a mi cuerpo y entusiasmo de vivir.

En esta noche descanso en ti, todas mis preocupaciones quedan en el altar y me dispongo a tener un sueño tranquilo y reparador.

Gracias por todas las bendiciones y todo tu amor; si muchas son nuestras deudas infinito es tu perdón, mañana te serviremos, en tu presencia, mejor.

Que el día de mañana amanezcamos más fuertes que nunca, con la fe más consolidada y con un maravilloso día para seguir en tu camino.

Gracias Señor porque no es has escuchado atentamente con esta Oración, Gracias por tu gran misericordia porque nunca nos abandonas a pesar de nuestros errores.

Gloria al Padre omnipotente, gloria al Hijo Redentor, gloria al Espíritu Santo: tres personas, sólo un Dios.

Amén

EVANGELIO DE HOY DOMINGO 15 DE NOVIEMBRE - Lecturas del Domingo 33º del Tiempo Ordinario - Ciclo A

Domingo, 15 de noviembre de 2020


Primera lectura

Lectura del libro de los Proverbios (31,10-13.19-20.30-31):

Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará? Vale mucho más que las perlas. Su marido se fía de ella, y no le faltan riquezas. Le trae ganancias y no pérdidas todos los días de su vida. Adquiere lana y lino, los trabaja con la destreza de sus manos. Extiende la mano hacia el huso, y sostiene con la palma la rueca. Abre sus manos al necesitado y extiende el brazo al pobre. Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura, la que teme al Señor merece alabanza. Cantadle por el éxito de su trabajo, que sus obras la alaben en la plaza.

Palabra de Dios

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Salmo
Sal 127,1-2.3.4-5
 
R/. Dichoso el que teme al Señor
 
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.
 
Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa; tus hijos,
como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R/.
 
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.

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Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (5,1-6):

En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitáis, hermanos, que os escriba. Sabéis perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar. Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, para que ese día no os sorprenda como un ladrón, porque todos sois hijos de la luz e hijos del día; no lo sois de la noche ni de las tinieblas, Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y despejados.

Palabra de Dios

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Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (25,14-30):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: "Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: "Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder mi talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo." El señor le respondió: "Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadle fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes."»

Palabra del Señor


Oración para pedir protección a la Virgen María

Sagrada y venerada Virgen María Madre del Padre Eterno, madre de nosotros también, pura y celestial, consagrada y siempre fiel al Redentor.

Tu amor es infinito y tu humildad es eterna, tu misericordia y tu andar son la prueba más grande de tu fe, en ti aprendimos que se puede ser fuerte, pero que siempre necesitaremos de la protección.

María de Nazaret, tú nos cautivas y haces más grande nuestra fe, nos fortaleces y nos consuelas en todo momento.

Nos adoptaste como hijos, nos acoges bajo tu manto, nos defiendes y nos proteges.

No permitas que la maldad se nos acerque, intercedes por nosotros ante Dios.

Y con la más firme convicción Ruegas y pides por nosotros, para que todos los males y pesares que padecemos en al trayecto de esta vida sea más llevadero y con verdadero aprendizaje.

¡Oh Madre y salvadora nuestra!,

Quien acepto llevar a Jesús nuestro maestro dentro de su vientre, quien sufrió al ver en una cruz al Altísimo quien con fervorosa oración y en constante alabanza, vive y permanece en el Reino de los cielos y desde allí nos acompaña.

Madre mía y del mundo entero, hoy veneramos tu nombre santo, hoy te agradecemos por tu ayuda incondicional, por ser corredentora del mundo, por ser la más fiel y entregada mujer, ejemplo para todas acá en la tierra, pura y casta sin igual con fe inquebrantable y valiente.

Te pido que me sumerjas en tu miel angelical, que me tomes en tus manos, que tu manto me proteja y que me goce de tu presencia.

Amén

Oración por la bendición de un nuevo día

Señor mi Dios y redentor del mundo, en este nuevo día vengo a agradecerte, Tú me lo has dado todo, me has mirado con compasión, has hecho a un lado mi pecado y me has tomado con tu mano santa.

Me guías cuando te busco, no me olvidas cuando me duermo, tu amor es mi bandera y mi mayor tesoro.

Te clamo y te adoro, hoy proclamo tu nombre santo y en nombre de tu entrañable amor, hoy en tus manos vengo a exponerte todas mis necesidades, no solo las que a mí afectan, te ruego también por todos los que en este mundo habitamos, quienes no tienen que comer, aquellos que no encuentran trabajo y de ellos depende el sustento diario.

Por los que entre rejas pagan alguna condena, por los que en manos de personas que desconocen sus preceptos, han sido secuestrados y carecen de su libertad, te suplico por los ancianos, quienes olvidados están por sus familiares, por los niños que se ven forzados a trabajar o son víctimas de la violencia.

Por mi país y mi familia, por todos los que queremos seguirte, danos un corazón bondadoso y redimido, ayúdanos a ser constantes en nuestra fe y fieles a tus designios.

Perdona nuestras ofensas y habita en nosotros, en forma del pan y vino, recibiendo dignamente la Santa Eucaristía. Por los Siglos de los Siglos.

Amen

ORACION DE PROTECCION ANTE INUNDACIONES Y DESASTRES NATURALES

Padre Celestial, venimos a Ti por medio de tu hijo Jesús para que cuides a todo el mundo Estamos unidos en esta oración para pedirte perdón y misericordia por los méritos de la sangre preciosa de tu hijo amado Jesucristo por todos los pecados cometidos de este pueblo y por nosotros.

Padre Celestial, creemos en Ti y en tu misericordia y creemos que Tu enviaste a Jesús para nuestra salvación, por eso te pertenecemos por medio del pacto de sangre.

Somos tus hijos no nos abandone pues aceptamos a Jesús como nuestro salvador.
Eres nuestro Dios y por eso venimos a donde Ti con un corazón contrito y humillado.
No permitas que el enemigo del alma y del cuerpo nos atormente.
Padre Celestial envía tu ejército celestial a pelear esta batalla a favor nuestro.

Padre tu eres nuestro Dios, el todopoderoso. Tu eres mi Dios, en quien confío, el que me libra del lazo del cazador, de la peste destructora, de la pestilencia de la noche, y de la plaga, por eso levanto mis ojos hacia ti Señor para pedirte que nos envíe Tus ángeles para que acampen alrededor nuestro, guardes a mi familia de todo mal, guardes nuestras entradas y salidas ahora y siempre, todos nuestros caminos y líbranos de todos los peligros.

Padre omnipotente y omnisciente por medio de tu hijo Jesús te pedimos que nos aleje todas las fuerzas negativas de la naturaleza que puedan afectar a nuestras naciones: inundaciones, huracanes, tormentas, ciclones, tornados, rayos, temblores de tierra, terremotos, maremotos, tsunamis, volcanes, calor extremo, fuego, incendios forestales y sequías.

Padre nuestro, tu eres nuestra fortaleza en la adversidad.
Que todos los afectados por tempestades sientan tu amparo en medio del desastre.
Mientras tormentas, inundaciones y tragedias desafían nuestros corazones, abrázanos con tu amor y bondad.

Ten misericordia de nosotros y alivia nuestras angustias y haz que nuestra fe sea cada vez más fuerte para que confiemos siempre en tu cuidado paternal.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Amén


ORACIONES PARA PEDIR A DIOS POR LOS FIELES DIFUNTOS

Por un niño

Señor, tú que conoces nuestra profunda tristeza por la muerte del (de la) niño(a) N., concede a quienes acatamos con dolor tu voluntad de llevártelo(a), el consuelo de creer que vive eternamente contigo en la gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por un joven

Concede, Señor, la felicidad de la gloria eterna a tu siervo(a) N. a quien has llamado de este mundo cuando el vigor de la juventud embellecía su vida corporal; muestra para con él (ella) tu misericordia y acógelo(a) entre tus santos en el canto eterno de tu alabanza. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por los padres y abuelos

¡Oh Dios! Nos mandaste honrar padre y madre. Por tu misericordia, ten piedad de mi padre (madre) y no recuerdes sus pecados. Que yo pueda verlo (la) de nuevo en el gozo de eterno fulgor. Te lo pido por Cristo nuestro Señor. Amén.

En caso de accidente o suicidio

Escucha, Señor, las súplicas de tu pueblo unidas a las lágrimas de dolor que sentimos por la muerte inesperada de nuestro(a) hermano(a) N., y haz que alcance tu misericordia y goce para siempre de la luz de aquella patria en que no hay más sufrimiento ni muerte. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración en el cementerio el día de los fieles difuntos

La costumbre de visitar los cementerios el día de difuntos es una buena oportunidad para orar por ellos y afirmar nuestra fe en la resurrección. Proponemos para esta ocasión la siguiente celebración.

A/. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. T/. Amén.

A/. Bendigamos al Señor que, por la resurrección de su Hijo, nos ha hecho nacer a una esperanza viva. T/. Bendito seas por siempre, Señor.

A/. Hermanos: Todos tenemos familiares y amigos que han muerto. Hoy los recordamos a ellos y a todos los que han fallecido y los encomendamos a la misericordia de Dios. En este cementerio nos unimos para afirmar nuestra fe en Cristo que ha vencido la muerte y nuestra esperanza de que él vencerá también nuestra muerte y nos reunirá con nuestros seres queridos en su reino de gloria. Que esta celebración nos anime a ser fieles al Señor y a seguir los buenos ejemplos que nuestros familiares nos dejaron en su vida. Comencemos reconociendo nuestros pecados ante el Señor (momentos de silencio).

Tú que resucitaste a Lázaro del sepulcro, SEÑOR, TEN PIEDAD.

Tú que has vencido la muerte y has resucitado, CRISTO, TEN PIEDAD.

Tú que nos has prometido una vida eterna contigo, SEÑOR, TEN PIEDAD.

A/. El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. T/: Amén.

L/. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (6, 3-4. 8-9).

“Hermanos: Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo, fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva... Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él”. Palabra de Dios. T/.

Te alabamos, Señor.

1 DE NOVIEMBRE DIA DE TODOS LOS SANTOS – CONOCE EL ORIGEN

Terminando las festividades de Halloween (Noche de Brujas), fiesta de origen pagano, la Iglesia Católica impulsó su propia celebración y estableció el 1 de noviembre como el Día de Todos los Santos. El objetivo lo explica el Vaticano, es celebrar a aquellos que dieron su vida por el catolicismo.

La tradición y la fe celebra la vida de una persona relevante dentro de la Iglesia Católica que dedicó/entregó su vida para llevar la fe cristiana a las personas que lo necesitaban.

Fiesta solemne por todos aquellos difuntos que, habiendo superado el purgatorio, se han santificado totalmente, han obtenido la visión beatífica y gozan de la vida eterna en la presencia de Dios.

El Santoral Cristiano tiene su Origen.

El Día de Todos los Santos tiene su origen en el siglo IV, periodo en el que hubo una gran cantidad de mártires de la Iglesia y que después el papa Bonifacio IV, quien gobernó en el 610, dedicó el Panteón Romano para rendir culto a las personas que murieron por su fe. 

En un inicio, la celebración se hacía cada 13 de mayo, sin embargo, justamente para contrarrestar la celebración del año nuevo celta (lo que hoy conocemos como Halloween), que se celebra cada 31 de octubre, el papa Gregorio IV, quien gobernó en el Vaticano del 827 al 844, decidió mover el Día de Todos los Santos al 1 de noviembre. Este día también se conmemora en España e Italia, pero en México los días 1 y 2 de noviembre se celebra, además, el Día de Muertos y el primer día está dedicado a los bebés y niños que ya murieron.

Biblioteca de Autores Cristianos (J.L. Repetto, Todos los santos. 2007)

ORACION POR EL MES DE NOVIEMBRE PARA LA PROTECCION

Señor Jesús vengo ante ti sabiendo que me escuchas, a darte las gracias por tu infinito amor, por tu gracia maravillosa que me cubre, me protege y me levanta aún en los momentos en que me siento alejado de ti.

Tu palabra me enseña que ponga delante de ti mis planes, que confíe en ti y que siga caminando por el buen camino. Pongo en tus manos mis ansiedades, con todo mi corazón confío que tu estarás conmigo abriendo puertas, quitando obstáculos, haciendo el camino nuevo en direcciones que no conozco.

Pongo en tus manos este mes de noviembre y todo lo que viene con él, gracias por las cosas buenas, te pido entendimiento para descubrir las bendiciones que están detrás de aquellos sucesos que a primera vista parezcan negativos o malos, aquellas situaciones que traen tensión a mi vida, o que pueden causar tristeza y ansiedad en mi familia.

Te pido fortaleza para que mi fe no falte y mi ánimo no decaiga en situaciones difíciles, para que con valor y cara a cara enfrente al enemigo, al adversario, se manifieste de la manera que sea. Dame la valentía para luchar sabiendo que tú Señor eres mi guerrero que marcha frente a mí con espada resplandeciente, destruyendo con tu poder y tu palabra toda oposición a las bendiciones que tienes para mí.

Señor esta es mi oración sincera, este es mi ruego. Entendimiento, sabiduría, inteligencia, paciencia, humildad y la entereza para reconocer mis pecados y errores, para poner por obra tu palabra, para creer en cada una de tus promesas y enseñar así a los que me rodean, con mi vida, con mi ejemplo, con mi sonrisa, con mi diaria determinación por vivir y seguir.

Que este mes de noviembre se abran nuevas puertas, se cierren nuevos tratos, que pueda conocer a personas a quienes yo pueda bendecir y que la armonía, la paz, la salud y el amor reine en mi familia, en mis amigos, en mi congregación y que yo mismo sea fuente de tu amor hacia los que me rodean y hacia las naciones en nombre de Cristo.

Amen



EVANGELIO DEL DOMINGO 25 DE FEBRERO - Lecturas del Domingo 2º de Cuaresma - Ciclo B

Domingo, 25 de febrero de 2024 Primera lectura Lectura del libro del Génesis (22,1-2.9-13.15-18): En aquellos días, Dios puso a prueba...